El plantel llegó un día después de caer 1-0 ante España en el alargue de la final. Lionel Messi y Rodrigo De Paul no viajaron con la delegación, y el Gobierno desactivó el feriado que había anunciado.
La Selección argentina regresó este lunes al país tras obtener el subcampeonato del Mundial 2026 y fue recibida con una ceremonia protocolar en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, sin el acto masivo ni el feriado nacional que había anticipado el presidente Javier Milei. Cientos de hinchas se acercaron a la terminal y al predio de la AFA para saludar al plantel.
La decisión de no realizar celebraciones populares fue de los propios jugadores. Lionel Messi y Rodrigo De Paul no integraron la delegación que aterrizó en Buenos Aires. El domingo por la noche, Milei había anunciado por redes sociales que decretaría feriado el día que el equipo eligiera para festejar, pero el Gobierno dejó sin efecto la medida y confirmó actividad normal para el martes.
El mandatario había despedido al plantel con un mensaje tras la final: «Hasta el final con las botas puestas».
La final
España se consagró campeona del mundo por segunda vez en su historia, y por primera vez en 16 años, al vencer 1-0 a la Argentina el domingo en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. El único gol lo marcó el suplente Ferran Torres a los 106 minutos, tras un cabezazo de Nico Williams dentro del área.
El partido terminó 0-0 en los 90 minutos. La Argentina jugó todo el alargue con diez hombres por la expulsión de Enzo Fernández sobre el final del tiempo reglamentario. Emiliano Martínez fue una de las figuras, con atajadas ante remates de Pau Cubarsí y Aymeric Laporte.
«Somos grandes en la victoria y también tenemos que ser grandes en la derrota», afirmó Lionel Scaloni tras el encuentro. En la conferencia de prensa, el entrenador dejó abierta la incógnita sobre su continuidad al frente del equipo.
El cierre de un ciclo
La Argentina llegó a la final tras vencer a Cabo Verde (3-2), Egipto (3-2), Suiza (3-1) e Inglaterra (2-1, con un gol agónico de Lautaro Martínez en semifinales). Fue la séptima final mundialista de su historia y el equipo terminó el torneo como el más goleador de la edición.
Para Messi, de 39 años, fue probablemente su sexta y última Copa del Mundo. El capitán, que en la fase de grupos superó a Miroslav Klose como máximo goleador de la historia de los Mundiales, no confirmó todavía su futuro en la Selección.
El español Rodri fue elegido mejor jugador del torneo, y el francés Kylian Mbappé ganó la Bota de Oro por segunda edición consecutiva. Inglaterra se quedó con el tercer puesto tras vencer 6-4 a Francia. El Mundial, el primero con 48 selecciones, cerró con 308 goles, un récord histórico.




